Duelo animal




Este es un espacio para acompañar el amor que sigue vivo. La pérdida física de un compañero animal supone una transformación profunda del vínculo.

Cuando ocurre la muerte física, el amor no desaparece.
Cambia la forma en la que se expresa.

Ese cambio puede despertar culpa, vacío, desorientación, preguntas difíciles o incluso una sensación de ruptura interna.

Este espacio nace también de mi propio recorrido.
Tras casi 16 años junto a Nevado, mi compañero del alma, atravesé en primera persona todo lo que hoy acompaño desde mi labor formativa y de desarrollo personal: el amor inmenso, la etapa senior, las decisiones complejas, la anticipación, el dolor, la culpa y la reorganización interior tras su muerte física.

Nada de lo que comparto me es ajeno.
Lo he vivido, lo he estudiado y lo he integrado.

Aquí encontrarás un espacio para comprender lo que estás viviendo desde el respeto, la profundidad y el cuidado.


¿Qué es el duelo animal?


El duelo animal es el proceso emocional que atravesamos cuando un compañero de vida ya no está físicamente presente.

Poco reconocido socialmente, pero profundamente real.

Desde la teoría del apego se comprende que, cuando existe vínculo profundo, el sistema emocional necesita reorganizarse ante la ausencia física.

El dolor no es exagerado.
Es proporcional al amor.

Y no implica olvidar. Se trata de integrar de una manera nueva la experiencia vivida.

En mi propio proceso con Nevado comprendí algo esencial:
el vínculo no desaparece con la muerte física; se transforma y encuentra otra manera de habitar nuestra vida.

Esa comprensión sostiene hoy mi forma de acompañar.


Acompañamiento individual 




Si estás atravesando este proceso, puedo acompañarte desde un enfoque educativo, combinando distintas herramientas adaptadas a cada persona y situación.

Mi acompañamiento se desarrolla en un espacio seguro, respetuoso y sin juicio, donde cada emoción tiene lugar.

Mi experiencia personal con Nevado me permite comprender no solo desde la teoría, sino desde el amor vivido y transformado. 

Este espacio está orientado al acompañamiento desde una mirada educativa y de desarrollo personal. No sustituye la atención psicológica clínica ni incluye diagnóstico o tratamiento.  

Mi formación y experiencia  

Este trabajo nace de dos raíces inseparables:

La experiencia profunda junto a Nevado.
Y una formación académica y profesional amplia, orientada al ámbito educativo y al bienestar emocional.

Formación:

  • Licenciada en Comunicación Audiovisual (UMA) y Psicología (UFLP) (Primera de promoción, nota media 10).

  • Postgrado de Mindfulness e Inteligencia Emocional (UI1). 

  • Especialista Universitaria en Gestión del Duelo y las Pérdidas (UCAM).

  • Experta Universitaria en Proceso MAR para acompañamiento en duelo y relaciones difíciles (UPO).

Mi recorrido se complementa con especializaciones en:

  • Psicología, educación y cognición canina.

  • Terapia asistida con animales.

  • Comunicación animal.

  • Trabajo corporal y enfoque somático.  

  • Escritura expresiva, meditación y trabajo sobre el pensamiento. 

  • Técnicas creativas: dibujo, musicoterapia, pintura...

  • Mindfulness y técnicas de regulación emocional.

  • Fisioterapia y rehabilitación en animales.

  • Monitora de Yoga y Pilates.

  • Auxiliar veterinaria.

Esta integración me permite ofrecer un acompañamiento desde una mirada amplia que combina conocimiento, experiencia y comprensión del vínculo humano-animal.



El duelo animal no es una debilidad.
Es la expresión natural de un amor profundo que continúa más allá de la presencia física.

Nevado transformó mi vida.
Su historia me llevó a estudiar más, a profundizar más y a crear este espacio.

Si estás aquí, es porque hubo un vínculo verdadero.
Y ese vínculo merece ser honrado.